El verde jungla tupido que me rodea está empezando a agobiarme de veras. Siento que poco a poco está cercándome, estrechándose en torno al espacio que ocupo en esta casa, tan preciosa y definitiva. A veces me parece verlo moverse, como la boca anillada de un molusco, en círculos concéntricos, cada vez más próximos, que van y vuelven simulando el devenir de una respiración. Otras veces me da por imaginar que una criatura invisible y colosal avanza, a través de la marea arbórea, derrumbando troncos y torres eléctricas a su paso, mientras deja, a sus espaldas, una senda despejada y siniestra. Aunque es un paraíso, me amedrenta. Más que una clara amenaza percibo en el ambiente algo enrarecido, fuera de lugar, como si los árboles me mirasen mal, y el cielo, deseándome la muerte, se cerniera avieso sobre mi cabeza. ¿Por qué es todo tan bello y, sin embargo, no puedo dejar de temblar? Me pregunto si es así como asoma la psicosis, con esta clase de paranoias e inefables despersonalizaciones. Quizá el aislamiento está haciendo mella. Puede que me esté pasando ahora lo que no me pasó en la cuarentena, aquella época tan solipsista y feliz, donde al fin tuve espacio y tiempo para realizarme, algo enfermiza pero muy satisfactoriamente, mientras el resto del mundo naufragaba a solas o malísimamente acompañado. Este verde es funesto, no hay duda, con su terrible simetría de espejo contra espejo, con sus ondulaciones psicodélicas a merced del viento maligno. No existe frescura donde hay intemperie, ni placidez en mi cerebro, que tiende a sobreescribirse. Este edén incógnito, que es una tumba, me llena de nostalgia del infierno urbano.
jueves, 20 de junio de 2024
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Amaneceres
Cada mañana, de seis a siete y media, antes de que despierten los niños y empiece una algarabía hiperbólica, desenfrenada, que no cesará has...
-
Los gatos andan raros, excitados, y muestran conductas extravagantes. Por la noche chillan como niños, emitiendo unos vagidos inquietantes...
-
El verde jungla tupido que me rodea está empezando a agobiarme de veras. Siento que poco a poco está cercándome, estrechándose en torno al e...
-
Por aquí se desliza el buen tiempo de día en día, como una serpiente, aunque una vez por semana cae un aguacero que deja temblando los poste...

No hay comentarios:
Publicar un comentario